martes, 24 de noviembre de 2009

SAN JUAN DE BRITO

San Juan de Brito
y otros mártires jesuitas
Fiesta: 4 de febrero


Nació en Portugal en el año 1647. Siendo muy niño enfermó gravemente y la mamá lo encomendó al gran misionero San Francisco Javier y el niño curó milagrosamente. En recuerdo de este notable gran favor, toda la vida deseó ser un fiel imitador de San Francisco Javier.
A la edad de 15 años pidió ser admitido en la Comunidad de los Padres Jesuitas. Sus familiares se le oponían fuertemente porque eran ricos y muy amitos de los más altos empleados del reino y esperaban para Juan muy honrosos puestos oficiales. Pero el joven insistió fuertemente y al fin consiguió el permiso de hacerse religioso jesuita.
En los estudios del seminario brilló por su gran inteligencia y por su dedicación total a la preparación para el sacerdocio. Una vez ordenado sacerdote, recibió del rey y de muy altas personalidades la petición de que se quedara en Portugal, pero él, deseando imitar a San Francisco Javier pidió y obtuvo ser enviado como misionero a la India, y con 16 compañeros emprendió el larguísimo viaje por mar.
Desde 1673 hasta 1693, por veinte años estuvo misionando incansablemente en la India. Y fue tanto el entusiasmo con el cual se dedicó a las actividades misioneras que lo nombraron superior de las Misiones de la India.
Fueron casi increíbles los trabajos y dificultades que se le presentaron en este inmenso país, el cual recorrió por miles de kilómetros, a pie, evangelizando. Sus compañeros dejaron escritos en sus cartas datos muy impresionantes acerca de los sacrificios tan intensos que el gran misionero tuvo que padecer. Pero el número de conversiones que consiguió fue también sumamente numeroso consolador.
Desde el principio el padre Juan de Britto se dio cuenta de que para poder ganarse mejor la voluntad de esas gentes y lograr más conversiones, era necesario adaptarse totalmente al modo de vestir, de comer y de comportarse de ese país. Y así adoptó por completo los usos y costumbres de la India. ¿Que allá la posición que significa adoración, es estar sentado en el suelo, sobre los tobillos? Pues les celebraba la misa sentado en el suelo, con gran reverencia y devoción. ¿Que los hindúes no comían carne? Pues él no volvió a probarla. Un Boletín informativo de ese entonces dejó esta constancia: - Al adaptarse tan sumamente bien a las costumbres del país, logró ganarse la simpatía de todas las clases sociales, y obtuvo notables éxitos espirituales en toda clase de personas.
Los escritos de ese tiempo narran cómo era el comportamiento de este misionero. Dicen así: "Todo lo que era caballerosidad y generosidad, trataba de cumplirlo. Su salud era sumamente débil y las fiebres palúdicas lo atacaban muy frecuentemente y lo llevaban a las puertas de la muerte, pero él seguía trabajando como si no estuviera sufriendo. Los sacerdotes de las religiones de estas tierras eran muy fanáticos y atacaban sin piedad al pobre de Britto y a sus cristianos. Muchas veces lo echaron a la cárcel y le hicieron padecer feroces torturas".



Una vez lo colgaron de los brazos en un árbol, y otra lo echaron a un hondo pozo para ver si se ahogaba. Pero después de que lo atormentaban el Padre Britto se restablecía de manera que parecía casi un milagro. Volvió a Europa a conseguir ayudas para sus misiones, y aunque el gobierno y muchos amigos le aconsejaban que se quedara en Portugal en honrosos cargos, él dispuso volver a la India, a imitar a su santo Patrono San Francisco Javier, que gastó su vida y sus energías en obtener que los habitantes de la India se convirtieran al cristianismo.
Y resultó que convirtió al cristianismo a un jefe hindú que tenía varias mujeres y éste se propuso no tener en adelante sino una sola esposa, como lo manda nuestra santa religión.
Y entonces una de las antiguas concubinas de aquel hombre, se propuso vengarse del santo misionero y le inventó graves calumnias y obtuvo que fuera condenado a muerte.
Lo llevaron a la cárcel y desde allí escribió a sus superiores en Roma: "Con alegría y gran esperanza espero la muerte. Mi gran deseo ha sido siempre morir mártir por Cristo Jesús. Morir mártir es la recompensa más preciada por los trabajos que he logrado hacer por la evangelización. Morir mártir es lo que le he pedido muchas veces a Dios en mis oraciones".
El 4 de febrero de 1693 un gran gentío se reunió para ver la ejecución del santo misionero, a quien se le acusaba de enseñar doctrinas que no eran las de los sacerdotes de los dioses de ese país. El gobernador estuvo varias horas demorando la sentencia porque sentía miedo de ordenar semejante crimen. Pero al fin movido por los fanáticos enemigos del cristianismo mandó que le cortaran la cabeza.
Al saber la noticia, el rey de Portugal mandó celebrar solemnísimas honras fúnebres en honor del santo mártir, y a esas ceremonias asistió la mamá del gran misionero, pero no vestida de luto, sino con sus mejores adornos de fiesta, porque estaba convencida de que su hijo se había ido a recibir en el cielo la corona de gloria preparada para los que en la tierra se declaran amigos de Cristo hasta la muerte.

San Juan Britto, te suplicamos por todos los misioneros del mundo y por todos los países que todavía no conocen a Cristo, para que muy pronto acepten la verdadera y más santa religión que es la Católica, apostólica romana.

Jesús es clavado en la Cruz

Venerable Félix de Jesús Rougier M.Sp.S.




Venerable Félix de Jesús Rougier M.Sp.S. (1859-1938)
El P. Félix nació el 17 de diciembre de 1859 en Francia, sus padres fueron Benedicto Rougier y María Luisa Olanier familia profundamente cristiana, al principio el P. Félix pensaba ser médico, pero después de sentir la llamada de Dios, decidió ser sacerdote.

El 24 de septiembre de 1889, se ordenó Sacerdote después de que, por milagro de San Juan Bosco, se curara de una terrible enfermedad en el brazo derecho que no le permitía ordenarse.

Él pensaba en ir a Oceanía, pero es enviado a Colombia en donde le tocó la guerra de los mil días. Realizó un gran apostolado, ayudó a mucha gente, llegó a ser capellán militar y tuvo una destacada labor en Ibagué, siendo misionero por esas tierras.

Posteriormente, la Sociedad de María a la que él pertenecía le destinó a México, en donde se encontró con la Venerable Mística Concepción Cabrera, quien confesándose le indica al P. Félix su misión en la Iglesia. Dicha misión era fundar los Misioneros del Espíritu Santo entre otras grandes cosas. Esta confesión fue una revelación de Dios al P. Félix.

Tiempo después de este encuentro providencial, parte rumbo a Francia para pedir permiso a su Superiores para fundar la nueva congregación, pero esto se le niega y pasó 10 años de destierro. Fue un dolor terrible, pero su obediencia era permanente.

Después de lo anterior llegó el 25 de diciembre de 1914 y a la edad de 55 años es cuando funda la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, en plena persecución religiosa en México, arriesgándose a que lo mataran se dedico a difundir por todos los medios posibles la Palabra de Dios. Solía repetir "cuando sé que una cosa es de Dios, me gusta hacerla pronto".

Inicialmente no le habían permitido pasar de la Sociedad de María a los Misioneros del Espíritu Santo, fue hasta el 9 de febrero de 1926 que el Papa Pío XI le concede el permiso, hasta no recibir el permiso no efectúo el paso, mostró obediencia en grado heroico.

También fundó tres congregaciones aparte de los Misioneros del Espíritu Santo y estas son: Hijas del Espíritu Santo para promover todas las vocaciones en especial a la vida consagrada, las Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo para evangelizar a los indígenas y las Oblatas de Jesús Sacerdote para ayudar en la formación de los sacerdotes.

Trabajó en tiempos difíciles, pero hizo la voluntad de Dios él decía “Eso quieres mi Jesús, eso mismo quiero yo”. Devoto de la Virgen María de la que decía “con María todo, sin ella nada”.

Murió con fama de santidad que se ha extendido por diversos países el 10 de enero de 1938 pasó por dolores terribles y descansó en paz dejando como últimas palabras “caridad, mucha caridad”.

Quienes lo conocieron dan el testimonio de su bondad y lo presentan como un alma llena de santidad, el actualmente es Venerable y se trabaja intensamente por su Beatificación ya se le han atribuido muchos favores, ahora falta un milagro para su beatificación y otro para su canonización.

Sus restos descansan en el Templo Expiatorio Nacional de San Felipe de Jesús, ubicado en la Ciudad de México.

Oración de intercesión del V.P. Félix de Jesús Rougier:

Padre Celestial, concédeme por tu bondad la gracia de………... Que confiadamente te pido por intercesión del Venerable P. Félix de Jesús, Sacerdote. Glorifica en la tierra a tu siervo y haz que a la luz de su vida aumente el número de sacerdotes, religioso/as y laicos transformados en tu Hijo Jesucristo Sacerdote y Víctima, para mayor Gloria de la Trinidad, santidad de la Iglesia y construcción del Reino de Dios. Amén.




POEMAS DE RABINDRANATH TAGORE

El jardinero
20
"Día tras día, viene y se vuelve a ir. Anda, hermana, dale esta flor de mi pelo. Y si pregunta quién se la manda, 
no se lo digas, que sólo viene y se va.
Míralo allí, sentado en la tierra, bajo el árbol. Ve, hermana, y tiéndele una alfombra de hojas y flores, que sus ojos 
están tristes y llenan de pesar mi corazón. Nunca dice lo que está pensando, sólo viene y se va".


En mi cielo al crepúsculo eres como una nube...

Paráfrasis del poema 30 de "El jardinero" 

En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eras mía, eres mía, mujer de labios dulces
y viven en tu vida mis infinitos sueños.

La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios,
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!

Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.

En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.


Gitanjali  (Fragmentos)
I
No te atormentes por su corazón, corazón mío;
déjalo en la oscuridad. ¿Qué se yo si su belleza es sólo
de su cuerpo, y su sonrisa sólo de su cara? Déjame
aceptar sin preguntas este sencillo sentido 
de sus miradas, y ser así feliz.

II
Igual me da si es un manto de ilusión el que sus brazos tejen 
alrededor de mí, porque el manto es rico y raro; 
y al engaño se le puede sonreír, y olvidarlo.


III
No te atormentes por su corazón, corazón mío; conténtate 
si la música es verdadera, aunque no se pueda fiar en la palabra; 
disfruta de la gracia que danza, como un lirio, sobre la mentirosa 
superficie ondeante, y sea lo que fuere de lo que vive allá en el fondo.

IV
Deseaste mi amor, y, sin embargo, no me amabas.
Por eso mi vida se cuelga de ti como una cadena,
que te grita y se te aferra, más dura 
cuanto más luchas por ser libre.

V
Mi desesperación ha llegado a ser tu compañera mortal, 
y se agarra al más leve de tus favores, pretendiendo arrastrarte 
hasta la caverna de las lágrimas.
Has destrozado mi libertad, y, con su ruina, te has
fabricado tu propia prisión.

VI
No supe lo que hacía un momento y vine.
Pero alza tus ojos que yo vea si queda aún alguna sombra 
de los días pasados, una pálida nube, ya sin lluvia, en el horizonte.
Sopórtame un momento¡ aunque yo no sepa lo que hago.

VII
Las rosas están todavía en capullo, y no saben aún
cómo descuidamos coger flores este verano.
La estrella de la mañana tiene todavía el mismo 
silencio palpitante; la luz primera está enredada aún
en las enredaderas que cuelgan de mi ventana,
como en aquellos días pasados.
Olvidé un momento que todo había cambiado, y vine.


VIII
Olvidé si tú me avergonzaste alguna vez, volviéndome
tu cara cuando yo te desnudaba mi corazón.
Sólo recuerdo las palabras que tropezaron en el temblor de tus labios; 
las sombras de arrebatada pasión de tus ojos oscuros, como las alas 
de un pájaro que busca su nido en el crepúsculo.
Olvidé que tú te acordabas, y vine.


IX
Esta mañana mi despertar fue dichoso, porque vi a mi amor.
El cielo era una sola alegría, y mi vida y mi juventud se consumaron.
Hoy mi casa es de verdad mi casa, y mi cuerpo mi cuerpo.
La suerte me ha sido amiga, y mis dudas se disipan.
¡Pájaros, cantad vuestra canción mejor! 
¡Luna, derrama tu luz más bella! 
¡Dispara, a millones, tus flechas, dios del amor!


36
Mi oración, Dios mío, es ésta:
Hiere, hiere la raíz de la miseria en mi corazón.
Dame fuerza para llevar ligero mis alegrías y mis pesares.
Dame fuerza para que mi amor dé frutos útiles.
Dame fuerza para no renegar nunca del pobre, ni doblar mi rodilla al poder del insolente.
Dame fuerza para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana.
Dame, en fin, fuerza para rendir mi fuerza, enamorado, a tu voluntad.


No puedo ofrecerte una sola flor...

No puedo ofrecerte una sola flor 
de todo el tesoro de la primavera, 
ni una sola luz de estas nubes de oro. 
Pero abre tus puertas y mira; y coge, 
entre la flor de tu jardín, 
el recuerdo oloroso de las flores 
que hace cien años murieron.

¡Y ojalá puedas sentir en la alegría de tu corazón 
la alegría viva que esta mañana de abril te mando, 
a través de cien años, cantando dichosa!


Pájaros perdidos
1
Pájaros perdidos de verano vienen a mi ventana, cantan,
y se van volando.
Y hojas amarillas de otoño, que no saben cantar, 
aletean y caen en ella, en un suspiro.

2
Vagabundillos del universo, tropel de seres pequeñitos,
¡dejad la huella de vuestros pies en mis palabras!

3
Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta de
infinito. Se hace tan pequeño como una canción, como un
beso de lo eterno.

4
Las lágrimas de la tierra le tienen siempre en flor 
su sonrisa.

5
El desierto terrible arde todo por el amor de una yerbecita; 
y ella le dice que no con la cabeza, y se ríe, y se va
volando...

6
Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán
ver las estrellas.

7
En tu camino, agua bailarina, la arena te pordiosea 
tu canción y tu fuga. 
¿No quieres tú cargarte con la coja?

8
Tu cara anhelante persigue mis sueños como la lluvia por
la noche.

9
Una vez, soñamos los dos que no nos conocíamos. Y nos
conocíamos. Y nos despertamos a ver si era verdad que nos
amábamos.

10
Como el anochecer entre los árboles silenciosos, mi pena,
callándose, callándose, se va haciendo paz en mi corazón.

11
No sé qué dedos invisibles sacan de mi corazón, como una
brisa ociosa, la música de las ondas.

12
-Mar, ¿qué estás hablando?
-Una pregunta eterna.
-Tú, cielo, ¿qué respondes?
-El eterno silencio.

13
¡Oye, corazón mío, los suspiros del mundo, que está 
queriendo amarte!

14
El misterio de la vida es tan grande como la sombra en
la noche. La ilusión de la sabiduría es como la niebla del
amanecer.

15
No te dejes tu amor sobre el precipicio.

16
Me he sentado, esta mañana, en mi balcón, para ver el
mundo. Y él, caminante, se detiene un punto, me saluda y
se va.

17
Menudos pensamientos míos, ¡con qué rumor de hojas 
suspiráis vuestra alegría en mi imaginación!

18
Tú no ves lo que eres, sino su sombra.

19
¡Qué necios estos deseos míos, Señor, que están turbando
con sus gritos sus canciones! ¡Haz Tú que solo sepa yo
escuchar!

20
No soy yo quien escoge lo mejor, que ello me escoge a mí.

21
Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces, amanece; 
¿por qué susurra el viento del sur entre las hojas recién nacidas? 
Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces, 
la medianoche entristece con nostálgico silencio a las estrellas?

22
Sé que esta vida, aunque no madure el amor, no está perdida del todo.

23
¡No sea yo tan cobarde, Señor, que quiera tu misericordia en mi triunfo, 
sino tu mano apretada en mi fracaso!

La carta
1. Al despertar encontraba su mensaje en la mano de la mañana.
    Como no aprendí a leer no sé lo que me diría.
    Siga el sabio entre sus libros. Nada le preguntaré.
    Y, ¿acaso el sabio podría comprenderlo?

2. Llevaré la carta a mi frente y luego la apretaré contra mi corazón.
    Cuando llegue la noche y asomen las estrellas una a una, la abriré 
sobre mis rodillas, la miraré, cerraré los ojos y me quedaré silencioso.
   Las hojas, entre luna y secreteo, me la leerán con su fina voz; el río pasará 
tarareando la letra de mi carta; y las siete estrellas del conocimiento me la 
cantará por los cielos.
   Sin embargo, no encuentro exactamente lo que busco; no comprendo bien 
lo que quisiera aprender; pero este mensaje que no he sabido descifrar me hace 
dulce y alegre la jornada y mi pensamiento se ha trocado en melodía.

Oración
   Sí, Dios mío, yo lo entiendo muy bien: la luz de pie celeste cuya danza se confunde con la danza de las hojas; las indolentes nubes que navegan hacia el ocaso; la brisa pasajera, errando por mi frente como una mano de frescura: todo es es sólo tu amor, y nada más que tu amor sobre mi vida.
   Mis ojos se han lavado en la claridad matinal y tu mensaje ha descendido hasta mi corazón. En lo alto, tu rostro diáfano se inclina; tus ojos me han mirado a los ojos y contra  tus pies bate mi corazón como una ola.


Sir RABINDRANATH TAGORE
India 1861-1941
Premio Nobel de Literatura 1913

MEDITACIONES PRIMERA SEMANA

[45] PRIMER EXERCICIO ES MEDITACION CON LAS TRES POTENCIAS SOBRE EL 1º, 2º Y 3º PECADO; CONTIENE EN SI, DESPUES DE UNA ORACION PREPARATORIA Y DOS PREAMBULOS, TRES PUNTOS PRINCIPALES Y UN COLOQUIO. 

[46] Oración. La oración preparatoria es pedir gracia a Dios nuestro Señor, para que todas mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su divina majestad. 

[47] 1º preámbulo. El primer preámbulo es composición viendo el lugar. Aquí es de notar, que en la contemplación o meditación visible, así como contemplar a Christo nuestro Señor, el qual es visible, la composición será ver con la vista de la imaginación el lugar corpóreo, donde se halla la cosa que quiero contemplar. Digo el lugar corpóreo, así como un templo o monte, donde se halla Jesu Christo o nuestra Señora, según lo que quiero contemplar. En la invisible, como es aquí de los pecados, la composición será ver con la vista imaginativa y considerar mi ánima ser encarcerada en este cuerpo corruptible y todo el compósito en este valle como desterrado; entre brutos animales. digo todo el compósito de ánima y cuerpo. 

[48] 2º preámbulo. El segundo es demandar a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo. La demanda ha de ser según subiecta materia, es a saber, si la contemplación es de resurrección, demandar gozo con Christo gozoso; si es de passión, demandar pena, lágrimas y tormento con Christo atormentado. Aquí será demandar vergüenza y confussión de mí mismo, viendo quántos han sido dañados por un solo pecado mortal y quántas veces yo merescía ser condenado para siempre por mis tantos peccados. 

[49] Nota. Ante todas contemplaciones o meditaciones, se deben hacer siempre la oración preparatoria sin mudarse y los dos preámbulos ya dichos, algunas veces mudándose, según subiecta materia. 

50] 1º pucto. El primer puncto será traer la memoria sobre el primer pecado, que fue de los ángeles, y luego sobre el mismo el entendimiento discurriendo, luego la voluntad, queriendo todo esto, memorar y entender, por más me envergonzar y confundir; trayendo en comparación de un pecado de los ángeles tantos pecados míos, y donde ellos por un pecado fueron al infierno, quántas veces yo le he merescido por tantos. Digo traer en memoria el pecado de los ángeles; cómo siendo ellos criados en gracia, no se queriendo ayudar con su libertad para hacer reverencia y obediencia a su Criador y Señor, veniendo en superbia, fueron conuertidos de gracia en malicia, y lanzados del cielo al infierno; y así, consequenter, discurrir más en particular con el entendimiento, y consequenter moviendo más los afectos con la voluntad. 

[51] 2º puncto. El segundo: hacer otro tanto, es a saber, traer las tres potencias sobre el pecado de Adán y Eva; trayendo a la memoria cómo por el tal pecado hicieron tanto tiempo penitencia, y quánta corrupción vino en el género humano, andando tantas gentes para el infierno. Digo traer a la memoria el 2º pecado, de nuestros padres, cómo después que Adán fue criado en el campo damaceno, y puesto en el paraíso terrenal, y Eva ser criada de su costilla, siendo bedados que no comiesen del árbol de la sciencia, y ellos comiendo, y asimismo pecando, y después vestidos de túnicas pellíceas, y lanzados del paraíso, vivieron sin la justicia original, que habían perdido, toda su vida en muchos trabajos y mucha penitencia; y consequenter discurrir con el entendimiento más particularmente, usando de la voluntad como está dicho. 

[52] 3º puncto. El tercero: asimismo hacer otro tanto sobre el tercero pecado particular de cada uno que por un pecado mortal es ido al infierno, y otros muchos sin cuento por menos pecados que yo he hecho. Digo hacer otro tanto sobre el 3 pecado particular, trayendo a la memoria la gravedad y malicia del pecado contra su Criador y Señor, discurrir con el entendimiento cómo en el pecar y hacer contra la bondad infinita, justamente a sido condenado para siempre, y acabar con la voluntad, como está dicho. 

[53] Coloquio. Imaginando a Christo nuestro Señor delante y puesto en cruz, hacer un coloquio; cómo de Criador es venido a hacerse hombre, y de vida eterna a muerte temporal, y así a morir por mis pecados. Otro tanto, mirando a mí mismo, lo que he hecho por Christo, lo que hago por Christo, lo que debo hacer por Christo; y así viéndole tal, y así colgado en la cruz, discurrir por lo que se offresciere. 

[54] El coloquio se hace propiamente hablando, así como un amigo habla a otro, o un siervo a su Señor; quándo pidiendo alguna gracia, quándo culpándose por algún mal hecho, quándo comunicando sus cosas, y queriendo consejo en ellas; y decir un Pater noster. 

[55] SEGUNDO EXERCICIO ES MEDITACION DE LOS PECADOS, Y CONTIENE EN SI, DESPUES DE LA ORACION PREPARATORIA Y DOS PREAMBULOS, CINCO PUNCTOS Y UN COLOQUIO. Oración. oración preparatoria sea la misma. 

1º preámbulo. El primer preámbulo será la misma composición. 2º preámbulo. El 2 es, demandar lo que quiero: será aquí pedir crescido y intenso dolor y lágrimas de mis pecados. 

[56] 1º puncto. El primer puncto es el processo de los pecados, es a saber, traer a la memoria todos los pecados de la vida, mirando de año en año o de tiempo en tiempo; para lo qual aprovechan tres cosas: la primera, mirar el lugar y la casa adonde he habitado; la segunda, la conversación que he tenido con otros; la tercera, el officio en que he vivido. 

[57] 2º puncto. El segundo: ponderar los pecados, mirando la fealdad y la malicia que cada pecado mortal cometido tiene en sí, dado que no fuese vedado. 

[58] 3º puncto. El tercero, mirar quién soy yo, diminuyéndome por exemplos: primero, quánto soy yo en comparación de todos los hombres; 2º, qué cosa son los hombres en comparación de todos los ángeles y sanctos del paraíso; 3º, mirar qué cosa es todo lo criado en comparación de Dios: pues yo solo ¿qué puedo ser?; 4º, mirar toda mi corrupción y fealdad corpórea; 5º, mirarme como una llaga y postema, de donde han salido tantos pecados y tantas maldades y ponzoña tan turpíssima. 

[59] 4º puncto. El quarto: considerar quién es Dios, contra quien he pecado, según sus atributos, comparándolos a sus contrarios en mí: su sapiencia a mi inorancia, su omnipotencia a mi flaqueza, su justicia a mi iniquidad, su bondad a mi malicia. 

[60] 5º puncto. El quinto: esclamación admirative con crescido afecto, discurriendo por todas las criaturas, cómo me han dexado en vida y conservado en ella; los ángeles, como sean cuchillo de la justicia divina, cómo me han suffrido y guardado y rogado por mí; los santos cómo han sido en interceder y rogar por mí; y los cielos, sol, luna, estrellas, y elementos, fructos, aves, peces, y animales; y la tierra cómo no se a abierto para sorberme, criando nuevos infiernos para siempre penar en ellos. 

[61] Coloquio. Acabar con un coloquio de misericordia, razonando y dando gracias a Dios nuestro Señor porque me a dado vida hasta agora, proponiendo enmienda con su gracia para adelante. Pater noster. 

[62] TERCERO EXERCICIO ES REPETICION DEL 1º Y 2º EXERCICIO, HACIENDO TRES COLOQUIOS. Después de la oración preparatoria y dos preámbulos, será repetir el primero y 2 exercicio, notando y haciendo pausa en los punctos que he sentido mayor consolación o desolación o mayor sentimiento espiritual; después de lo qual haré tres coloquios de la manera que se sigue: 

[63] 1º coloquio. El primer coloquio a nuestra Señora, para que me alcance gracia de su Hijo y Señor para tres cosas: la primera, para que sienta interno conoscimiento de mis peccados y aborrescimiento dellos; la 2ª, para que sienta el dessorden de mis operaciones, para que, aboresciendo, me enmiende y me ordene; la 3ª, pedir conoscimiento del mundo, para que, aboresciendo, aparte de mí las cosas mundanas y vanas; y con esto un Ave María. 2º coloquio. El segundo, otro tanto al Hijo, para que me alcance del Padre; y con esto el Anima Christi. 3º coloquio. El tercero, otro tanto al Padre, para que el mismo Señor eterno me lo conceda; y con esto un Pater noster. 

[64] CUARTO EXERCICIO ES RESUMIENDO ESTE MISMO TERCERO. Dixe resumiendo, porque el entendimiento sin divagar discurra assiduamente por la reminiscencia de las cosas contempladas en los exercicios passados, y haciendo los mismos tres coloquios. 

[65] QUINTO EXERCICIO ES MEDITACION DEL INFIERNO; CONTIENE EN SI, DESPUES DE LA ORACION PREPARATORIA Y DOS PREAMBULOS, CINCO PUNTOS Y UN COLOQUIO. Oración. La oración preparatoria sea la sólita. 

1º preámbulo. El primer preámbulo composición, que es aquí ver con la vista de la imaginación la longura, anchura y profundidad del infierno. 2º preámbulo. El segundo, demandar lo que quiero: será aquí pedir interno sentimiento de la pena que padescen los dañados, para que si del amor del Señor eterno me oluidare por mis faltas, a los menos el temor de las penas me ayude para no venir en pecado. 

[66] 1º puncto. El primer puncto será ver con la vista de la imaginación los grandes fuegos, y las ánimas como en cuerpos ígneos. 

[67] 2º El 2º: oír con las orejas llantos, alaridos, voces, blasfemias contra Christo nuestro Señor y contra todos sus santos. 

[68] 3º El 3º: oler con el olfato humo, piedra azufre, sentina y cosas pútridas. 

[69] 4º El 4º: gustar con el gusto cosas amargas, así como lágrimas, tristeza y el verme de la consciencia. 

[70] 5º El 5º: tocar con el tacto, es a saber, cómo los fuegos tocan y abrasan las ánimas. 

[71] Coloquio. Haciendo un coloquio a Christo nuestro Señor, traer a la memoria las ánimas que están en el infierno, unas, porque no creyeron el advenimiento, otras, creyendo, no obraron según sus mandamientos, haciendo tres partes: 1ª parte. La 1ª, antes del advenimiento. 

La 2ª en su vida. 

La 3ª después de su vida en este mundo; y con esto darle gracias, porque no me ha dexado caer en ninguna destas, acabando mi vida. Asimismo, cómo hasta agora siempre a tenido de mí tanta piedad y misericordia, acabando con un Pater noster. 

[72] Nota. El primer exercicio se hará a la media noche; el 2, luego en levantándose a la mañana; el 3, antes o después de la misa, finalmente que sea antes de comer; el 4, a la hora de vísperas; el quinto, una hora antes de cenar. Esta repetición de horas, más o menos, siempre entiendo en todas las 4 semanas, según la edad, disposición y temperatura, ayuda a la persona que se exercita, para hacer los cinco exercicios o menos. 

lunes, 14 de septiembre de 2009

EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO


[24] EXAMEN PARTICULAR Y COTIDIANO: CONTIENE EN SI TRES TIEMPOS Y DOS VECES EXAMINARSE. El primer tiempo es, que a la mañana, luego en levantándose, debe el hombre proponer de guardarse con diligencia de aquel pecado particular o defecto, que se quiere corregir y enmendar.
[25] El segundo, después de comer, pedir a Dios nuestro Señor lo que hombre quiere, es a saber, gracia para acordarse quántas veces a caído en aquel pecado particular o defecto, y para se enmendar adelante; y consequenter haga el primer examen, demandando cuenta a su ánima de aquella cosa propósita y particular, de la qual se quiere corregir y enmendar, discurriendo de hora en hora o de tiempo en tiempo, comenzando desde la hora que se levantó hasta la hora y puncto del examen presente; y haga en la primera línea de la g = tantos punctos quantos a incurrido en aquel pecado particular o defecto; y después proponga de nuevo de enmendarse hasta el segundo examen que hará.
[26] El tercero tiempo, después de cenar se hará el 2 examen, asimismo de hora en hora, comenzando desde el primer examen hasta el 2 presente, y haga en la 2ª línea de la misma g = tantos punctos quantas veces a incurrido en aquel particular pecado o defecto.
[27] SIGUENSE 4 ADDICIONES PARA MAS PRESTO QUITAR AQUEL PECADO O DEFECTO PARTICULAR. 1ª addición. La primera addición es, que cada vez que el hombre cae en aquel pecado o defecto particular, ponga la mano en el pecho, doliéndose de haber caído; lo que se puede hacer aun delante muchos, sin que sientan lo que hace.
[28] 2ª La 2ª: como la primera línea de la g = significa el primer examen, y la 2ª línea el 2º examen, mire a la noche si hay enmienda de la primera línea a la 2ª, es a saber, del primer examen al 2º.
[29] 3ª La 3ª: conferir el segundo día con el primero, es a saber, los dos exámenes del día presente con los otros dos exámenes del día passado, y mirar si de un día para otro se a enmendado.
[30] 4ª La 4ª addición: conferir una semana con otra, y mirar si se a enmendado en la semana presente de la primera passada.
[31] Nota. Es de notar, que la primera g = grande, que se sigue, significa el domingo; la segunda más pequeña, el lunes; la tercera, el martes; y ansí consequenter.________________________________________________________________ G________________________________________________________________ ______________________________________________________________ g______________________________________________________________ ____________________________________________________________ g____________________________________________________________ __________________________________________________________ g__________________________________________________________ ________________________________________________________
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[32] EXAMEN GENERAL DE CONSCIENCIA PARA LIMPIARSE Y PARA MEJOR SE CONFESAR. Presupongo ser tres pensamientos en mí, es a saber, uno propio mío, el qual sale de mi mera libertad y querer; y otros dos, que vienen de fuera: el uno que viene del buen espíritu y el otro del malo.
[33] DEL PENSAMIENTO.
1ª Hay dos maneras de merescer en el mal pensamiento que viene de fuera, verbigracia, viene un pensamiento de cometer un pecado mortal, al qual pensamiento resisto impromptu y queda vencido.
[34] 2ª La 2ª manera de merescer es, quando me viene aquel mismo mal pensamiento, y yo le resisto, y tórname a venir otra y otra vez, y yo siempre resisto, hasta que el pensamiento va vencido; y esta 2ª manera es de más merescer que la primera.
[35] Venialmente se peca, quando el mismo pensamiento de pecar mortalmente viene, y el hombre le da oído, haciendo alguna mórula o rescibiendo alguna delectación sensual, o donde haya alguna negligentia en lanzar al tal pensamiento.
[36] 1ª Hay dos maneras de pecar mortalmente: la primera es, quando el hombre da consentimiento al mal pensamiento, para obrar luego, así como a consentido, o para poner en obra si pudiese.
[37] 2ª La segunda manera de pecar mortalmente es quando se pone en acto aquel pecado, y es mayor por tres razones: la primera, por mayor tiempo, la segunda por mayor intensión, la tercera por mayor daño de las dos personas.
[38] DE LA PALABRA.
No jurar ni por Criador ni por criatura, si no fuere con verdad, necesidad y reverencia; necesidad entiendo, no quando se affirma con juramento cualquiera verdad, mas quando es de algún momento cerca el provecho del ánima o del cuerpo o de bienes temporales. Entiendo reverencia, quando en el nombrar de su Criador y Señor, considerando, acata aquel honor y reverencia debida.
[39] Es de advertir que dado que en el vano juramento peccamos más jurando por el Criador que por la criatura, es más difícil jurar debidamente con verdad, necesidad y reverencia por la criatura que por el Criador, por las razones siguientes. 1ª La primera: quando nosotros queremos jurar por alguna criatura, en aquel querer nombrar la criatura, no nos hace ser tan atentos ni advertidos para decir la verdad, o para afirmarla con necesidad, como en el querer nombrar al Señor y Criador de todas las cosas. 2ª La segunda es que en el jurar por la criatura no tan fácil es de hacer reverencia y acatamiento al Criador, como jurando y nombrando el mismo Criador y Señor; porque el querer nombrar a Dios nuestro Señor trae consigo más acatamiento y reverencia, que el querer nombrar la cosa criada. por tanto, es más concedido a los perfectos jurar por la criatura, que a los imperfectos; porque los perfectos, por la assidua contemplación y illuminación del entendimiento, consideran, meditan y contemplan más ser Dios nuestro Señor en cada criatura, según su propia essencia, presencia y potencia; y así en jurar por la criatura son más aptos y dispuestos para hacer acatamiento y reverencia a su Criador y Señor, que los imperfectos. 3ª La tercera es, que en el assiduo jurar por la criatura se ha de temer más la idolatría en los imperfectos que en los perfectos.
[40] No decir palabra ociosa, la qual entiendo, quando ni a mí ni a otro aprovecha, ni a tal intención se ordena. De suerte que en hablar para todo lo que es provecho, o es intención de aprovechar al ánima propia o agena, al cuerpo o a bienes temporales, nunca es ocioso; ni por hablar alguno en cosas que son fuera de su estado, así como si un religioso habla de guerras o mercancías. Mas en todo lo que está dicho hay mérito en bien ordenar, y peccado en el mal enderezar o en vanamente hablar.
[41] No decir cosa de infamar o murmurar; porque si descubro pecado mortal que no sea público, peco mortalmente; si venial, venialmente; y si defecto, muestro defecto propio. y siendo la intención sana, de dos maneras se puede hablar del pecado o falta de otro. 1ª manera. La primera: quando el pecado es público, así como de una meretriz pública, y de una sentencia dada en juicio, o de un público error, que inficiona las ánimas que conversa. 2ª Segundo, quando el pecado cubierto se descubre a alguna persona para que ayude al que está en pecado a levantarle; teniendo tamen algunas coniecturas o razones probables que le podrá ayudar.
[42] DE LA OBRA.
Tomando por obiecto los diez mandamientos y los preceptos de la Iglesia y comendaciones de los superiores, todo lo que se pone en obra contra alguna destas tres partes, según mayor o menor calidad, es mayor o menor pecado. Entiendo comendaciones de superiores, así como bullas de cruzadas y otras indulgencias, como por paces, confessando y tomando el sanctíssimo sacramento; porque no poco se peca entonces, en ser causa o en hacer contra tan pías exortaciones y comendaciones de nuestros mayores.
[43] MODO DE HACER EL EXAMEN GENERAL, Y CONTIENE EN SI CINCO PUNCTOS. 1º puncto. El primer puncto es dar gracias a Dios nuestro Señor por los beneficios rescibidos. 2º El 2º: pedir gracia para conoscer los pecados, y lanzallos. 3º El 3º: demandar cuenta al ánima desde la hora que se levantó hasta el examen presente, de hora en hora o de tiempo en tiempo; y primero, del pensamiento; y después de la palabra y después, de la obra; por la misma horden que se dixo en el examen particular. 4º El 4º: pedir perdón a Dios nuestro Señor de las faltas. 5º El 5º: proponer enmienda con su gracia. Pater noster.
[44] CONFESSION GENERAL CON LA COMUNION.
En la general confessión, para quien voluntarie la quisiere hacer, entre otros muchos, se hallarán tres provechos para aquí. 1º El primero: dado que quien cada un año se confiesa no sea obligado de hacer confessión general, haciéndola hay mayor provecho y mérito, por el mayor dolor actual de todos pecados y malicias de toda su vida. 2º El segundo: como en los tales exercicios spirituales se conoscen más interiormente los pecados y la malicia dellos, que en el tiempo que el hombre no se daba ansí a las cosas internas, alcanzando agora más conoscimiento y dolor dellos, habrá mayor provecho y mérito que antes hubiera. 3º El tercero es consequenter que estando más bien confessado y dispuesto, se halla más apto y más aparejado para rescibir el sanctíssimo sacramento; cuya recepción no solamente ayuda para que no caya en peccado, mas aún para conservar en augmento de gracia; la qual confessión general se hará mejor inmediate después de los exercicios de la primera semana.

EJERCICIOS ESPIRITUALES DE SAN IGNACIO


Anotaciones

[1] ANNOTACIONES PARA TOMAR ALGUNA INTELIGENCIA EN LOS EXERCICIOS SPIRITUALES QUE SE SIGUEN, Y PARA AYUDARSE, ASI EL QUE LOS HA DE DAR, COMO EL QUE LOS HA DE RESCIBIR.
1ª annotación. La primera annotación es, que por este nombre, exercicios spirituales, se entiende todo modo de examinar la consciencia, de meditar, de contemplar, de orar vocal y mental, y de otras spirituales operaciones, según que adelante se dirá. Porque así como el pasear, caminar y correr son exercicios corporales; por la mesma manera, todo modo de preparar y disponer el ánima para quitar de sí todas las afecciones desordenadas y, después de quitadas, para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del ánima, se llaman exercicios spirituales.
[2] 2ª La segunda es, que la persona que da a otro modo y orden para meditar o comtemplar, debe narrar fielmente la historia de la tal comtemplación o meditación, discurriendo solamente por los punctos con breve o sumaria declaración; porque la persona que contempla, tomando el fundamento verdadero de la historia, discurriendo y raciocinando por sí mismo, y hallando alguna cosa que haga un poco más declarar o sentir la historia, quier por la raciocinación propia, quier sea en quanto el entendimiento es ilucidado por la virtud divina, es de más gusto y fructo spiritual, que si el que da los exercicios hubiese mucho declarado y ampliado el sentido de la historia; porque no el mucho saber harta y satisface al ánima, mas el sentir y gusta de las cosas internamente.
[3] 3ª La tercera: como en todos los exercicios siguientes spirituales usamos de los actos del entendimiento discurriendo y de los de la voluntad affectando; advertamos que en los actos de la voluntad, quando hablamos vocalmente o mentalmente con Dios nuestro Señor o con sus santos, se requiere de nuestra parte mayor reverencia, que quando usamos del entendimiento entendiendo.
[4] 4ª La quarta: dado que para los exercicios siguientes se toman quatro semanas, por corresponder a quatro partes en que se dividen los exercicios; es a saber, a la primera, que es la consideración y contemplación de los pecados; la 2ª es la vida de Christo nuestro Señor hasta el día de ramos inclusive; la 3ª la passión de Christo nuestro Señor; la 4ª la resurrección y ascensión, poniendo tres modos de orar: tamen, no se entienda que cada semana tenga de necesidad siete o ocho días en sí. Porque como acaesce que en la primera semana unos son más tardos para hallar lo que buscan, es a saber, contrición, dolor, lágrimas por sus pecados; asimismo como unos sean más diligentes que otros, y más agitados o probados de diversos spíritus; requiérese algunas veces acortar la semana, y otras veces alargarla, y así en todas las otras semanas siguientes, buscando las cosas según la materia subiecta; pero poco más o menos se acabarán en treinta días.
[5] 5ª La quinta: al que rescibe los exercicios mucho aprovecha entrar en ellos con grande ánimo y liberalidad con su Criador y Señor, ofreciéndole todo su querer y libertad, para que su divina majestad, así de su persona como de todo lo que tiene se sirva conforme a su sanctísima voluntad.
[6] 6ª La sexta: el que da los exercicios, quando siente que al que se exercita no le vienen algunas mociones spirituales en su ánima, assí como consolaciones o dessolaciones, ni es agitado de varios spíritus; mucho le debe interrogar cerca los exercicios, si los hace a sus tiempos destinados y cómo; asimismo de las addiciones, si con diligencia las hace, pidiendo particularmente de cada cosa destas. Habla de consolación y desolación, núm. [316] de addiciones, núm. [73].
[7] 7ª La séptima: el que da los exercicios, si vee al que los rescibe, que está desolado y tentado, no se haya con él duro ni desabrido, mas blando y suave, dándole ánimo y fuerzas para adelante, y descubriéndole las astucias del enemigo de natura humana, y haciéndole preparar y disponer para la consolación ventura.
[8] 8ª La octava: el que da los exercicios, según la necesidad que sintiere en el que los rescibe, cerca de las dessolaciones y astucias del enemigo, y así de las consolaciones; podrá platicarle las reglas de la 1ª y 2ª semana, que son para conoscer varios spíritus, núm. [313] y [318].
[9] 9ª La nona es de advertir, quando el que se exercita anda en los exercicios de la primera semana, si es persona que en cosas spirituales no haya sido versado, y si es tentado grosera y abiertamente, así como mostrando impedimentos para ir adelante en servicio de Dios nuestro Señor, como son trabajos, vergüenza y temor por la honra del mundo, etc.; el que da los exercicios no le platique las reglas de varios spíritus de la 2ª semana; porque quanto le aprovecharán las de la primera semana, le dañarán las de la 2ª, por ser materia más subtil y más subida que podrá entender.
[10] 10ª La décima: quando el que da los exercicios siente al que los rescibe, que es batido y tentado debaxo de especie de bien, entonces es propio de platicarle sobre las reglas de la segunda semana ya dicha. Porque comúnmente el enemigo de natura humana tienta más debaxo de especie de bien, quando la persona se exercita en la vida illuminativa, que corresponde a los exercicios de la 2ª semana, y no tanto en la vida purgativa, que corresponde a los exercicios de la 1ª semana.
[11] 11ª La undécima: al que toma exercicios en la 1ª semana, aprovecha que no sepa cosa alguna de lo que ha de hacer en la 2ª semana; mas que ansí trabaje en la 1ª para alcanzar la cosa que busca, como si en la 2ª ninguna buena sperase hallar.
[12] 12ª La duodécima: el que da los exercicios, al que los rescibe ha de advertir mucho, que como en cada uno de los cinco exercicios o contemplaciones, que se harán cada día, ha de estar por una hora, así procure siempre que el ánimo quede harto en pensar que a estado una entera hora en el exercicio, y antes más que menos. Porque el enemigo no poco suele procurar de hacer acortar la hora de la tal contemplación, meditación o oración.
[13] 13ª La terdécima: asimismo es de advertir, que como en el tiempo de la consolación es fácil y leve estar en la contemplación la hora entera, assí en el tiempo de la dessolación es muy difícil complirla; por tanto, la persona que se exercita, por hacer contra la desolación y vencer las tentaciones, debe siempre estar alguna cosa más de la hora complida; porque no sólo se avece a resistir al adversario, mas aún a derrocalle.
[14] 14ª La quatuordécima: el que los da, si vee al que los rescibe, que anda consolado y con mucho herbor, debe prevenir que no haga promessa ni voto alguno inconsiderado y precipitado; y quanto más le conosciere de ligera condición, tanto más le debe prevenir y admonir; porque dado que justamente puede mover uno a otro a tomar religión, en la qual se entiende hacer voto de obediencia, pobreza y castidad; y dado que la buena obra que se hace con voto es más meritoria que la que se hace sin él; mucho debe de mirar la propia condición y subiecto, y quínta ayuda o estorbo podrá hallar en cumplir la cosa que quisiese prometer.
[15] 15ª La décima quinta: el que da los exercicios no debe mover al que los rescibe más a pobreza ni a promessa, que a sus contrarios, ni a un estado o modo de vivir, que a otro. Porque, dado que fuera de los exercicios lícita y meritoriamente podamos mover a todas personas, que probabiliter tengan subiecto, para elegir continencia, virginidad, religión y toda manera de perfección evangélica; tamen, en los tales exercicios spirituales, más conveniente y mucho mejor es, buscando la divina voluntad, que el mismo Criador y Señor se communique a la su ánima devota, habrazándola en su amor y alabanza y disponiéndola por la vía que mejor podrá servirle adelante. De manera que el que los da no se decante ni se incline a la una parte ni a la otra; mas estando en medio, como un peso, dexe inmediate obrar al Criador con la criatura, y a la criatura con su Criador y Señor.
[16] 16ª La décima sexta: para lo qual, es a saber, para que el Criador y Señor obre más ciertamente en la su criatura, si por ventura la tal ánima está affectada y inclinada a una cosa desordenadamente, muy conveniente es moverse, poniendo todas sus fuerzas, para venir al contrario de lo que está mal affectada; así como si está affectada para buscar y haber un officio o beneficio, no por el honor y gloria de Dios nuestro Señor, ni por la salud espiritual de las ánimas, mas por sus propios provechos y intereses temporales, debe affectarse al contrario, instando en oraciones y otros exercicios espirituales, y pidiendo a Dios nuestro Señor el contrario, es a saber, que ni quiere el tal officio o beneficio ni otra cosa alguna, si su divina majestad, ordenando sus deseos, no le mudare su affección primera; de manera que la causa de desear o tener una cosa o otra sea sólo servicio, honra y gloria de la su divina majestad.
[17] 17ª La décima séptima: mucho aprovecha, el que da los exercicios, no queriendo pedir ni saber los propios pensamientos ni peccados del que los rescibe, ser informado fielmente de las varias agitaciones y pensamientos, que los varios spíritus le traen; porque, segum el mayor o menor provecho, le puede dar algunos spirituales exercicios convenientes y conformes a la necesidad de la tal ánima así agitada.
[18] 18ª La décima octava: según la disposición de las personas que quieren tomar exercicios spirituales, es a saber, según que tienen edad, letras o ingenio, se han de aplicar los tales exercicios; porque no se den a quien es rudo, o de poca complisión, cosas que no pueda descansadamente llevar y aprovecharse con ellas. Assimismo, según que se quisieren disponer, se debe de dar a cada uno, porque más se pueda ayudar y aprovechar. Por tanto, al que se quiere ayudar para se instruir y para llegar hasta cierto grado de contentar a su ánima, se puede dar el examen particular, núm. [24], y después el examen general, núm. [32]; juntamente por media hora a la mañana el modo de orar sobre los mandamientos, peccados mortales, etc., núm. [238], comendándole también la confessión de sus peccados de ocho en ocho días, y si puede tomar el sacramento de quince en quince, y si se affecta mejor de ocho en ocho. Esta manera es más propia para personas más rudas o sin letras, declarándoles cada mandamiento, y así de los peccados mortales, preceptos de la Iglesia, cinco sentidos, y obras de misericordia. Ansimesmo, si el que da los exercicios viere al que los recibe ser de poco subiecto o de poca capacidad natural, de quien no se espera mucho fructo; más conveniente es darle algunos destos exercicios leves, hasta que se confiese de sus peccados; y después, dándole algunos exámenes de consientia, y orden de confesar más a menudo que solía, para se conservar en lo que ha ganado, no proceder adelante en materias de elección, ni en otros algunos exercicios, que están fuera de la primera semana; mayormente qvando en otros se puede hacer mayor provecho, faltando tiempo para todo.
[19] 19ª La diecinueve: al que estubiere embarazado en cosas públicas o negocios convenientes, quier letrado o ingenioso, tomando una hora y media para se exercitar, platicándole para qué es el hombre criado, se le puede dar asimismo por spacio de media hora el examen particular, y después el mismo general, y modo de confesar y tomar el sacramento, haciendo tres días cada mañana por spacio de una hora la meditación del 1º, 2º y 3º peccado, núm. [45]; después, otros tres días, a la misma hora la meditación del processo de los peccados, núm. [55]; después, por otros tres días, a la misma hora haga de las penas que corresponden a los peccados, núm. [65]; dándole en todas tres meditaciones las diez addiciones, núm. [73], llevando el mismo discurso por los misterios de Christo nuestro Señor, que adelante y a la larga en los mismos exercicios se declara.
[20] 20ª La vigéssima: al que es más desembarazado y que en todo lo possible desea aprovechar, dénsele todos los exercicios spirituales por la misma orden que proceden; en los quales, por vía ordenada, tanto más se aprovechará, quanto más se apartare de todos amigos y conoscidos y de toda solicitud terrena; assí como mudándose de la casa donde moraba, y tomando otra casa o cámera, para habitar en ella quanto más secretamente pudiere; de manera que en su mano sea cada día a missa y a vísperas, sin temor que sus conoscidos le hagan impedimiento. Del qual apartamiento se siguen tres provechos principales, entre otros muchos: el primero es, que en apartarse hombre de muchos amigos y conoscidos y, asimismo, de muchos negocios no bien ordenados, por servir y alabar a Dios nuestro Señor, no poco meresce delante su divina majestad; el segundo, estando ansí apartado, no teniendo el entendimiento partido en muchas cosas, mas poniendo todo el cuydado en sola una, es a saber, en servir a su Criador, y aprovechar a su propia ánima, usa de sus potencias naturales más libremente, para buscar con diligencia lo que tanto desea; el 3, quanto más nuestra ánima se halla sola y apartada, se hace más apta para se acercar y llegar a su Criador y Señor; y quanto más así se allega, más se dispone para rescibir gracias y dones de la su divina y summa bondad.

PETICIONES DE GRACIAS. PLAN IGNACIANIZAR.

Peticiones de gracias (regalos) de los Ejercicios Espirituales.
San Ignacio diría:  “Demandar lo que quiero” ...

o   “Que todas mis intenciones, acciones y operaciones estén puramente orientadas al mayor servicio y alabanza de Nuestro Señor” (oración preparatoria) 46
o    “Pedir crecido e intenso dolor y lágrimas por mis pecados” (1ª semana) 55
o   “Pedir la gracia de no ser sordo a su llamado, mas presto y diligente para cumplir su voluntad” (Rey Eternal) 91
o   “Pedir conocimiento interno del Señor, que por mi se ha hecho hombre, para que más le ame y le siga” (2ª semana) 104
o   “Pedir conocimiento de los engaños del mal caudillo y ayuda para de ellos guardarme, y conocimiento de la vida verdadera que muestra el Señor, y gracia para imitarle” (Dos Banderas)  139
o   “Pedir gracia para elegir lo que más a gloria de su Divina Majestad y salud de mi alma sea” (Tres Binarios) 152 
o   “Pedir dolor con Cristo doloroso, quebranto con Cristo quebrantado, lágrimas, pena interna de tanta pena que Cristo pasó por mí” (3ª semana) 193
o   “Pedir gracia de alegrarme y gozar intensamente de tanta gloria y gozo de Cristo nuestro Señor” (4ª semana) 221
o   “Pedir conocimiento interno de tanto bien recibido, para que reconociéndolo, pueda yo en todo amar y servir a su Divina Majestad” (Contemplación para alcanzar Amor) 233